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Yo

¿Qué es el arte? Me veo incapaz de responder a una pregunta tan sumamente compleja.
¿Qué es al arte para mí? Por mas que busco las palabras apropiadas para expresar un análisis profundo del interrogante, sólo se me ocurre una respuesta, el arte para mí lo es todo, aunque no podría cometer la osadía de llamarme artista.

Soy solamente una pintora que desde 1997 busca con desesperación cargar sus soportes con algo más que imágenes meramente estéticas o decorativas, adjetivos que confío no cuelguen en ninguna de mis obras.

Inicié el camino que me ha llevado hasta aquí desde Trajano, colegio público de Mérida, donde tuve la suerte de conocer a dos brillantes profesores, uno de ellos pintor y amante de las artes plásticas, el otro, apasionado de la literatura. Podría decirse que entonces surgieron los cimientos de lo que hoy siguen siendo las bases de mis obras: la primera, es la necesidad de captar cuanto me rodea movida por un mundo de sensaciones cuando dedico a maravillarme con la contemplación; y la segunda, que reflejaba valiéndome de la poesía y narrativa, la urgencia de comunicar cada sentir, cada mundo imaginario y cada pensamiento que se agolpaba continuamente en mi interior y que hoy, sin necesidad de palabras, se representa en los formatos mediante el dibujo, el color, la materia y la pincelada.

Pero la pintura es una continua búsqueda, búsqueda que continué en la Escuela de Arte de Mérida, donde el descubrimiento del volumen y las posibilidades técnicas del dibujo, vuelven a sumar factores decisivos a la hora de crear mi estilo propio.

Comienzo los estudios en la Facultad de Bellas Artes de Salamanca, con la idea de especializarme en escultura, pero, motivada por una de mis pintoras predilectas, descubro por fin la magia de la pintura. Esto no quiere decir que no llevase años pintando pero los considero años de mero aprendizaje técnico, y la pintura, es mucho más que técnica. Nacen los primeros Dávila. A partir de aquel momento, mi obra evoluciona paulatinamente hacia una pintura mucho más intimista, personal y reflexiva, donde cada elemento técnico es escogido con minuciosidad y estudio con el fin de comunicar al espectador suscitando emociones, e invitándole a que traspase la superficie pictórica.

Hoy la pintura sigue siendo una continua lucha que va absorbiendo cuantos conocimientos y vivencias voy acumulando. Por ese motivo, desde mis inicios, cada colección personaliza una etapa en el largo camino de indagación que considero importante no perder.